exclusion en personas con discapacidad

Por exclusión social se entiende generalmente el apartamiento de grupos de individuos –por razones diversas, aunque fundamentalmente económicas- de la corriente principal de la sociedad.

En cada sociedad tener deficiencias significa correr el riesgo de algún nivel de exclusión de la corriente central. De hecho esta condición es lo que llamamos “la discapacidad”.  Las discapacidades no pertenecen a las personas sino a los contextos sociales en las que se encuentran inmersas las personas que tienen insuficiencias.

No es una exageración. Se trata de la realidad, de aquello que practicamos a diario en nuestra sociedad, escuelas, y lo que es peor, hasta en nuestras propias familias. La consecuencia de esto es que la única diferencia que reconocemos, y por la que etiquetamos y clasificamos a las personas, es la carencia, la deficiencia y la discapacidad, sin considerar para nada aquellas otras capacidades que forman parte del potencial humano.

La problemática en torno a las dificultades de aprendizaje fue durante muchos años un tema médico que tuvo como primera respuesta la exclusión de los niños con esas características y planteó muchas interrogantes y controversias,

No hay duda que, para el quehacer cotidiano de los profesores y para la propia investigación educativa, constituye un importante problema abordar el reto que plantean un considerable número de alumnos que, sin déficit mental, ni sensorial, ni de privación ambiental, no alcanzan rendimientos inicialmente esperables en sus aprendizajes, originando como consecuencia las tan nombradas Dificultades de Aprendizaje.

Al hacer un análisis de los problemas relevantes relacionados con las personas que presentan dificultad de aprendizaje y estudiar sus causas y sus consecuencias, la primera conclusión que se obtiene es que existe un severo problema de desventaja social, que impacta de manera directa sobre la igualdad de oportunidades de la población específicamente más pobre, la cual no brinda la calidad requerida para avanzar con éxito en el sistema educativo.

PRINCIPALES PROBLEMAS DE EXCLUSION EN PERSONAS CON DIFICULTADES DE APRENDIZAJE.

El fracaso escolar

Uno de los principales problemas de exclusión que presentan las personas con dificultad de Aprendizaje es “El fracaso escolarEstos niños o adolescentes traen dificultades de aprendizaje en lectura, escritura, cálculo, etc. en buena medida por su de desventaja social, pero también porque la escuela no los compensó desde el primer grado, lo cual trae como consecuencia el llegar a grados superiores sin haberse equiparado con los demás.  Veamos un ejemplo:

El niño ingresa al sistema educativo al  nivel inicial, sin una preparación adecuada, pues en el hogar no se ha  logrado por ejemplo, la motivación y la atención que el requiere para comenzar esta etapa, al ingresar al primer grado, el cual es decisivo para él no sólo por los conocimientos que se apropia, sino por las nuevas relaciones socioemocional, que desarrolla, observamos que ya presenta una desigualdad socioemocional con respecto a los otros niños, lo cual no le permite apropiarse correctamente de los aprendizajes.

Sin embargo, continúa avanzando en la escuela, y logra llegar hasta el 6to grado, ¿con que nos encontramos?  Simplemente que el estudiante, aun no logro los aprendizajes esperados, o peor, no se comporto como deseábamos. Es en este momento cuando comienza la cadena de problemas, y por qué no decirlo, de sufrimientos para ese estudiante, en cuanto él siente que frecuentemente lo regañan por ser mal alumno, pierde la confianza y se comienza a dañar su Autoestima.

¿Qué ocurre cuando ese niño pasa, digamos, al segundo ciclo de la escuela primaria, y se consolida su posición como alumno mediocre o malo? Frecuentemente los padres son avisados de esta situación, o hasta requeridos por la escuela; pero tal vez no puedan hacer nada efectivo por sí solos.

El aprendizaje no mejora, la motivación por la escuela, tampoco. Llega a la adolescencia y todos esos problemas se agravan. La edad adolescente permite a la persona meditar más sobre sí mismo, apreciar quién es como hijo y como alumno. En cuanto comprende que es criticado por no cumplir lo que esperan de él o de ella, se siente inseguro, se retrae, y deserta del sistema escolar.

Aparecen otras consecuencias aun más temibles, las drogas, el alcohol o la prostitución, originadas, al evadir las situaciones escolares, al deambular por el barrio o por la calle, el cual le permitirá encontrar a otros que sí son sus iguales, y que también han sufrido rechazos hogareños o hasta rechazos escolares, y continuara así su larga cadena de sufrimientos originados en la infancia, lo cual  permitirá seguir excluyéndolo, pero en este caso de la sociedad.

Pero más allá de las estadísticas, detrás de cada alumno que no alcanza el éxito escolar que la sociedad espera de él, se esconde un fracaso en:

Ø  El proyecto de vida de una persona.

Ø  La frustración, la desesperanza, la baja autoestima, y

Ø  La no incursión en un sistema laboral digno que le brinde una mejor calidad de vida.

Cuando hacemos referencia a un alumno que no aprende, hablamos de un individuo en situación de riesgo cultural y social; y de la falta de efectividad de un sistema incapaz de orientar la situación, inacción cómplice en la construcción del fracaso intelectual de un ser humano.

¿Qué podemos hacer en favor de igualar las oportunidades de todos los niños, provenientes de diferentes familias? Una condición es asegurar el protagonismo de estos niños y adolescentes; asegurar que sean participantes activos en el debate de los problemas educativos que los afectan a ellos y también a algunos de sus compañeros provenientes de micro medios sociales desfavorecedores.

 

Es necesario tomar en cuenta las posibilidades de los niños o adolescentes, es decir, desde sus motivaciones e intereses, hasta las cualidades positivas que tienen en algún aspecto, por ejemplo, son solidarios, hacen fácilmente una amistad, son divertidos, u otra cualidad favorable.

Seguramente que al profundizar en nuestros alumnos encontremos una diversidad de características individuales que inciden en los procesos de aprendizaje, a todos debemos dar respuesta en el trabajo educativo individualizado. Propiciar la igualdad de oportunidades no significa tratar a todos por igual, sino de proporcionar a cada uno lo que necesita para potenciar al máximo las posibilidades de cada cual, y contribuir a su identidad. Consideremos los procesos motivacionales de los diferentes actores.

Los sistemas de educación excluyentes han, obviamente, conducido a la segregación social y al aislamiento de las personas con necesidades especiales en la edad adulta: mundos separados creados desde el comienzo.

Por el contrario, la educación inclusiva puede establecer las bases de una sociedad más abierta, a la que pertenezcan todas las personas y donde ser "diferente" sea aceptado y valorado como parte de la humanidad. La inclusión de las personas con discapacidad en la sociedad comienza con la aceptación en una de las primeras formas de socialización, esto es, la escuela.

La transformación educativa, que tiene como base una pedagogía más moderna e incluye la obligatoriedad del Sistema Educativo, apunta a hacer desde allí una escuela para todos, capaz de incluir las diversidades en pos de un proyecto escolar sin chicos excluidos o marginados.

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